Historia

INFORMACIÓN GENERAL
Santa Olalla del Cala, pueblo blanco de la litografía española, enmarcado dentro de la Sierra Morena, flanqueada por dos ríos: el Cala y el Huelva y conocida por su relación con la Vía de la Plata, se empapa de la cultura y la tradición de aquellos que la habitaron a lo largo de su historia.
Actualmente cuenta con algo más de 2500 habitantes dedicados, mayoritariamente, a la agricultura ecológica, de huertas y olivos, y la ganadería extensiva. Santa Olalla ha destacado por ser cuna de escritores, tal como, el poeta Don Daniel Florido nacido en1910 en la localidad y de conquistadores, tal como, el famoso conquistador y fundador en 1555 de la ciudad de Nueva Valencia (Venezuela), Don Alonso Díaz Moreno.
Cuenta la localidad con un importante patrimonio histórico reflejado en la grandiosidad de su muralla- fortaleza, el Castillo- Fortaleza mandado construir por Sancho IV, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, a los pies del Castillo, la Fuente de Arriba y el Puente de los Dos Ojos o, popularmente llamando, Puente Romano.
Vestigios de las costumbres y aficiones de antaño las encontramos en los diferentes museos de la localidad: Museo Etnográfico y Museo Taurino, ambos en el casco antiguo.
Entre los elementos patrimoniales más importantes que se encuentran en el interior de la localidad, destacamos la Cruz de los Caídos (en honor a los fallecidos en la Guerra Civil Española), el mosaico romano (reducto de esta cultura en los alrededores de la localidad), la Iglesia de San Pedro con su convento y los monumentos a la Marina Española: el Ancla y el Cañón de Asalto (reflejo del paso de la Infantería de Marina cuando Santa Olalla fue Cuartel General en tiempos de la invasión francesa).

PERSONAJES IMPORTANTES
Alonso Díaz Moreno
Famoso conquistador y fundador en 1555 de la ciudad de Valencia (Venezuela), ocho años después de la fundación de la capital Caracas, con el nombre de Nueva Valencia del Rey. Valencia es la capital del estado de Carabobo, en el noroeste de Venezuela, en las tierras altas (490 m) junto al río Cabriales. No queda muy claro que el conquistador tuviera relación con Santa Olalla, puesto que en algunos textos se indica que era natural de la Valencia española y en otros de Santa Olalla del Cala. Dándole el beneficio de la duda, lo incluimos en la lista, por si acaso.

Poeta Daniel Florido
Poeta santaolallero, nacido en 1910 en Santa Olalla y fallecido en la Línea de la Concepción en 1979. Marchó a vivir a Algeciras antes de cumplir los 30 años y nos dejó un hermoso poema de 1940 en el que desde la lejanía nos describe con añoranza, «La Feria de mi Pueblo»:
25 de Agosto.
Promesa del año entero
cuajada esta fecha
de alegrías y contentos.
Hoy brilla más el sol,
y lucen más los luceros,
es más bonita la tierra,
y es más azul este cielo.
Engalánase la plaza
con colores hechiceros,
con música, con risas,
con caracoles verbeneros.

Cuenta la localidad con dos fuentes de buenas aguas. Una de ellas, de gran antigüedad y conocida como «Fuente de Arriba», situada a los pies del Castillo (y a la que se llega por un camino que comienza al final de la calle Iglesia) que abastecía a la Santa Olalla medieval. Sus aguas son recogidas de un venero situado bajo el «puente de los dos ojos», puente éste que posiblemente se trate de un legado del pueblo romano. El agua mana de la fuente a través de dos caños dorados y se recogen en el pilar que se halla adyacente a sus espaldas. La otra fuente es la conocida como «Fuente de Abajo», situada en pleno casco urbano, y que con su murmullo rompe el silencio de la Plaza Félix Rodríguez de la Fuente. Fue construida como bien indica su placa en 1932, siendo alcalde D. Antonio Delgado Carballar; para abastecer a la población. Más abajo se ubica el barrio del Pilar, conocido así por el pilar o abrevadero que en él se encuentra situado, recuerdo del que un día fue, según narran los mayores, posiblemente el mayor pilar del país, con más de 50 metros de largo.

HISTORIA POBLACIONAL DE SANTA OLALLA
La población de Santa Olalla ha sufrido diferentes fluctuaciones a lo largo de su larga historia. Las primeras referencias no aparecen hasta la Edad Media. A finales del XVII contaba con 722 habitantes para aumentar progresivamente y alcanzar en el ocaso del XVIII los 980 hab. Tras etapas de descensos demográficos generalizados en la zona debido a los altos índices de mortalidad propiciados por las epidemias y hambrunas, el crecimiento se estabiliza. A mediados del XIX, la comunidad santaolallera estaba formada por 2005 hab., viéndose aumentada considerablemente a principios del s. XX (1910) como consecuencia de la apertura de las Minas del Teuler, que trajo a la localidad un elevado número de trabajadores que estimaron esta actividad como un medio idóneo de subsistencia. Esta tendencia al alza se mantuvo, con la excepción de 1918 en que una epidemia de gripe atacó fuertemente a la población. Durante los años veinte se mantuvo el paulatino crecimiento, aunque de forma moderada, debido a la disminución de la actividad minera. En 1930 el censo era de 3597 hab., aumentando en años posteriores, un hecho significativo si se tiene en cuenta que en este período tuvo lugar la Guerra Civil Española y con ella un largo periodo de penurias y carencias de la posguerra. Sin embargo estas calamidades no pareció afectar en demasía a la población que buscó en la agricultura tradicional una alternativa económica. Se extendía por la zona, entre los pueblos colindantes, la práctica del estraperlo como medio de ingresos económicos de subsistencia. Así se llegó a 1960, año en que se alcanzó el máximo demográfico de 4630 habitantes. La masiva emigración de sectores jóvenes de la población en busca de otras formas de vida, hacia regiones más industrializadas como Cataluña o País Vasco, o hacia países europeos, produjo un fuerte descenso demográfico del que Santa Olalla aún no se ha recuperado. En los últimos años se observa como el número de vecinos ha ido disminuyendo, aunque no de forma muy significativa, pasando de 2277 en 1996 a 2248 hab. en 1999. Esto se debe a la disminución de los índices de natalidad, así como el progresivo envejecimiento de la población y la reducción en los últimos años de jóvenes, que deciden trasladarse a núcleos urbanos en busca de empleo, como ocurre en gran parte de las localidades del medio rural.